Las 5 reglas de oro que debes tener en cuenta cuando dejas tu trabajo

La renuncia es la fase más delicada de la relación con la oficina. Las renuncias, sobre todo si son voluntarias, son la fase más delicada de una relación laboral, además de respetar las normas dictadas por la ley, también es importante seguir el sentido común para gestionar el último período con la máxima profesionalidad.

Dejar un buen recuerdo a los compañeros y al jefe es, de hecho, fundamental tanto porque otras empresas pueden pedir referencias, como porque puede ser conveniente dejar abiertas futuras posibilidades. Al fin y al cabo, el mundo laboral es más pequeño de lo que parece y puede suceder que vuelvas a trabajar en esa misma oficina incluso después de años

reglas cuando dejas tu trabajo

A continuación, te presentamos 5 comportamientos a adoptar desde el anuncio de renuncia hasta el último día de trabajo:

  1. Habla con tu gerente

Antes de enviar su carta de renuncia, es recomendable hablar con su superior inmediato. Sea cual sea el motivo por el que decidas dar por terminada voluntariamente tu relación laboral (un nuevo trabajo, un traslado al extranjero, motivos personales), es fundamental ser justo y mantenerte en buenos términos con la oficina.

Por eso, incluso antes de compartir la noticia con tus compañeros (o, peor aún, publicarla en tus redes sociales), programa una reunión con el jefe para comunicar tus intenciones. Durante la entrevista, explique su decisión y exprese su voluntad de realizar un traspaso con quien lo reemplace.

  • Notifique su renuncia

La reunión con el jefe también representa una oportunidad para acordar juntos el último día de trabajo y luego proceder con la notificación de la renuncia, la cual debe ser presentada siguiendo el trámite legal establecido según la legislación de cada país.

  • Participar en la entrega

Una vez que haya anunciado su renuncia, es bueno prepararse para la posibilidad de que el último período de trabajo pueda resultar estresante. Incluso si tienes la cabeza en el nuevo trabajo, debes completar todos los proyectos en su lugar y hacer todo lo posible para facilitar el traspaso con el colega que tomará tu lugar, explicándole toda la historia y ayudándolo a resolver cualquier duda. Si no deja nada al azar y supervisa cuidadosamente este momento de transición, será recordado por su profesionalismo y elogiado por su preparación y competencia.

  • No se deje llevar por juicios negativos

Estar resignado no te da derecho a «quitarte las trenzas a los zapatos» desahogando las deficiencias de compañeros, gerentes, líderes de empresas o clientes. Entonces, incluso si está feliz de dejar la empresa, no deje que se muestre demasiado abiertamente, por un lado, por respeto a los colegas que se quedarán; por otro, porque podría volver a trabajar después de años, quizás ocupando otro puesto con mayores responsabilidades.

  • Y cuando llegue el último día

Tenga en cuenta que tendrá que salir de la empresa de la forma más cortés y amigable posible, tómese el tiempo para saludar a sus compañeros, comprométase a querer estar en contacto con ellos y reserva unos minutos para el último enfrentamiento con su gerente directo, mostrándose agradecido por todo lo que ha podido enseñarle a lo largo de los años y por las oportunidades de crecimiento profesional que le ha brindado.

Por lo general, es una buena costumbre enviar un correo electrónico de agradecimiento a toda la oficina, donde puede dejar sus datos personales de contacto o, incluso, organizar un almuerzo o un aperitivo para despedirse de una manera más informal.

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